CARÁCTER DE LA CABRA DEL HORÓSCOPO CHINO


CARÁCTER DE LA CABRA DEL HORÓSCOPO CHINO

Nacidos en: 1943 -1955 - 1967- 1979 - 1991 - 2003 - 2015

La cabra posee un carácter casero, le encantan las manualidades y tiende a tener multitud de hobbies que necesitan paciencia, creatividad y cuidado. Son muy simpáticas, un poco halagadoras, y les encanta que las cuiden. Aunque soñadoras, son perezosas y les cuesta salir adelante sin ayuda, por lo que tienen el don con sus buenas formas de ganarse a los demás, que, sucumbiendo a su simpatía, terminan aportándoles lo que necesitan. Está claro que la cabra es YIN y se asocia, pues, a lo pasivo. La cabra recuerda a la naturaleza de Cáncer. Tierna, paciente, soñadora, artística, mañosa, necesita armonía y paz para vivir en el universo mágico de su fantasía.  Ante las dificultades hacia los trabajos cotidianos y las prisas del día a día... la Cabra tiene a su favor que es muy diplomática, resistente y tenaz. Así, de alguna manera, la Cabra siempre acaba encontrando los medios o termina bajo la protección de alguien que le alivia en los temas administrativos y de dinero, para que pueda, la soñadora Cabra, sentarse tranquila  a contemplar la aurora.

La Cabra en conjunción con el elemento Madera:

Esta es una cabra que siempre cae de pie, a pesar de sus altos ideales. Quizás porque es tan altruista el mundo la recompensa; un ángel de la guarda siempre vigila por ella, igual que ella vela por los demás; recoge animales de calle, ayuda a los sin techo, colabora con ONG… No es nada egoísta, todo lo contrario, es generosa hasta la médula y no cree que nadie sea diferente a ella, por lo que, a menudo, le toman el pelo, pero, como digo siempre, saldrá ilesa.

La cabra y su relación con los demás animales:

CABRA - RATA

Mejor no, demasiado complicado. La Rata es individualista nata y a la larga a la Rata la sacará de quicio cargar con la perezosa y sensible Cabra. La Cabra tachará a Rata de egoísta y dramatizará la situación; esto volverá histérica a Rata. Con ella, los seductores encantos de la Cabra no funcionan y abandonará primera el barco, pues, intuitiva, ya sabrá que la relación se hunde, aunque la Cabra no quiera darse cuenta. Por el bien de ambos, cuanto más lejos estén el uno del otro, mejor.

CABRA - BÚFALO

Práctico, realista, trabajador, el búfalo no sabrá qué hacer con la cabra. Él vive en el mundo de verdad, un mundo en el que hay que trabajar duro para conseguir lo que se quiere. El búfalo realmente está hecho a este mundo, es capaz de conseguir llegar donde se proponga y asegurarse una más que merecida jubilación, pero no está dispuesto a cargar con una piedra en el zapato. Son tan opuestos, tan diferentes. La Cabra es soñadora, sensible y no soporta la disciplina férrea que le impone el Búfalo y la dosis de realidad que le infringe el estar a su lado. Por mucho que el Búfalo le dé estabilidad financiera y la Cabra le aporte la ternura que necesita, la relación hará aguas.

CABRA - TIGRE
Nuestra dulce cabra le tiene miedo al tigre; es tan rudo, tan crítico, tan sincero, su mirada es tan penetrante, la analiza de una manera que lastima su sensibilidad. Ambos son muy sinceros en sus afectos y necesitan de la ternura del otro; sin embargo, la Cabra se debate entre la admiración que siente por la fortaleza y seguridad que el Tigre le ofrece con su fuerte carácter, su valentía y su seguridad en sí mismo y, por otra parte, le asusta su poca diplomacia. Además, a los dos les gusta derrochar; su economía se resentirá y, aunque al Tigre le gusta ver las volteretas que sabe hacer la Cabra, es mucho más realista y práctico, así que la reprenderá. Si liman asperezas, pueden tener una buena relación, pero no carente de altibajos.

CABRA - GATO
Ambos están en sintonía, viven en la misma frecuencia. El Gato presumido, sensible como  la Cabra, disfruta de las piruetas y las artes de la misma, que a su vez se deja seducir por la elegancia del felino y la ternura de su ronquido. Dulce, meloso, el Gato disfruta en dejarse ver con la Cabra que deslumbra con su talento; ambos crecen en el otro, pero siempre que todo marche bien, porque los dos son miedosos, demasiado sensibles y frágiles, no tienen aplomo para sostener al otro ante las penas; ambos se deshacen fácilmente en un mar de lágrimas como plañideras en lugar de hacer frente a las adversidades.

CABRA - DRAGÓN
La Cabra tiene un talento artístico innato, pero para brillar ya está el Dragón. Todo irá bien si se ciñen a su guion. El Dragón, con su perfecta sonrisa y su don de gentleman, será el mejor de los representantes; a su sombra, la Cabra conseguirá actuaciones en las mejores salas, pero si compiten sobre los aplausos, la cosa irá mal, el Dragón se llevará todo el reconocimiento y la Cabra se sentirá como una simple mercancía. Si la Cabra cede y se deja moldear a gusto del Dragón, éste le puede proporcionar todas las comodidades y placeres con que la Cabra sueña.

CABRA – SERPIENTE
No demasiado recomendable; ambos viven en el mundo de las ideas, pero la Serpiente es científica, la mueve la búsqueda de sabiduría, como a la Cabra la mueve el terreno de las emociones, el romance y el arte. Así que tenemos un animal muy intelectual y otro sentimental. Si bien, en un principio, pueden congeniar, ambos adoran tostarse al sol y dormir, son igual de perezosos; la Serpiente se cansará de todas las responsabilidades económicas con las que le carga la soñadora Cabra y se dará cuenta de lo mundana que es. La Serpiente está llamada a los grandes descubrimientos de la historia y, tarde o temprano, sentirá que, al atender a los caprichos de la Cabra, está desperdiciando el tiempo, así que la Serpiente mudará la piel y se irá. Una lástima para la cabra, pues a la serpiente le suele arrollar la fortuna.


CABRA - CABALLO
El Caballo es inestable, le encanta correr de aquí para allí, no puede estarse quieto, tiene alma de vagabundo, y la Cabra sueña con un acogedor hogar cómodo y confortable; en este hogar le esperará la Cabra cuando el Caballo decida parar de trotar. La Cabra le cepillará el lomo, el Caballo se dejará querer y cuidar, ya que la Cabra no le recriminará y lo dejará volver a trotar cuando el Caballo quiera, al tiempo que le aplaudirá cada vez que piafe y fanfarronee. Pueden ser muy felices y divertirse mucho juntos trotando y haciendo volteretas. Ante los problemas, la Cabra se sentirá protegida; el Caballo tiene muchos ases escondidos en la manga.

CABRA - CABRA
Las dos adoran el lujo, las cosas bonitas, vivir del cuento; son muy teatreras, soñadoras y contemplativas... Les faltará fuerza y ​​apoyo para salir adelante; corren el riesgo de, en su búsqueda de su mundo utópico, terminar bajo un puente, a menos que una de las dos partes tenga aspectos muy favorables en su carta astral, o la paternidad les haga despertar y los fuerce a ser comerciales y vender su talento con tenacidad, a un buen precio, para poder alimentar a su prole.

CABRA - MONO
El Mono sabrá cómo aprovechar el talento artístico de la Cabra, organizará exposiciones y espectáculos para que la Cabra deleite a los demás con su talento; además, juntos también se divierten, pero, son mejores amigos que amantes o pareja. La Cabra romántica exige caricias, mimos, cuidados y halagos... y el Mono es un empresario, es cerebral; no congenian en la cotidianidad y la vida juntos, ya que ambos tienen dos naturalezas muy diferentes. Están de acuerdo en que los dos adoran el éxito, pero el éxito para la cabra es conseguir que su arte se extienda y el calor que le aportan los focos; le encanta que la adoren, pero, para el mono, más frío y sin necesidad de reconocimiento, el éxito es atesorar dinero.

CABRA - GALLO
Al Gallo, fastuoso, coqueto, le  irrita la Cabra; siente que trata de hacerle sombra, así que la criticará y despreciará por ello. Si alguien tiene derecho a brillar en el escenario, es el Gallo; no cabe nadie más. Por su parte, la Cabra no está dispuesta a pasar todo el día aplaudiendo al Gallo, que no cesa de cacarear, sintiéndose tan atractivo, brillante, orgulloso, con el pecho henchido. No durarán mucho; la cabra no aguantará ser el blanco reiterado de la frustración del gallo, quien secretamente tiene baja la autoestima y por eso busca los defectos en la cabra, a la que fustiga sin cesar, repitiéndole lo desastrosa que es en las tareas domésticas y en administrar las cuentas, no dejándola holgazanear y fantasear a gusto. La Cabra, por tanto, que tiene, a diferencia del Gallo, la autoestima muy alta, se cansará de vivir en una atmósfera tan asfixiante y hostil, y se irá, saltando feliz a conquistar cumbres más altas.

CABRA - PERRO
El Perro es pesimista por naturaleza, un gafe, y la Cabra, melancólica, se dejará contagiar... A esta relación le falta fortaleza; corren el riesgo de arrastrarse mutuamente a profunda depresión y bloquearse. Al Perro no se le pasarán por alto las pequeñas inseguridades de la pizpireta Cabra y, con crítico discurso, reafirmará todas sus preocupaciones y miedos. El Perro, con su vaticinio de todo tipo de males, le inyectará el miedo y le robará a la Cabra toda la ilusión por la vida; se le marchitarán las alas y se sentirá caer en el pozo de la angustia y la depresión. La Cabra, hasta entonces tan alegre, tan simpática, se volverá agria y pesimista a imagen de él, el introspectivo Perro. El Perro, en realidad, no lo hace por maldad; es leal, trabajador y humanitario. Pero su olfato es capaz de descubrir toda trampa y engaño, sabe bien que las cosas no son gratuitas y le gusta vaticinar, con humor negro, futuros desastres y, claro... a la cabra no le gustará estar con alguien que, cada día, le recuerda que si se dedica a trotar alegremente por la montaña, sin mirar dónde pone los pies, tarde o temprano pisará una bomba o acabará en el cepo de un despiadado cazador.

CABRA - CERDO
Una unión feliz. Ambos saldrán ganando. Se admiran mutuamente y se divierten en compañía del otro; juntos saben disfrutar de las cosas buenas de la vida. El Cerdo posee una indomable voluntad y empeño para alcanzar sus metas, lo que hace que parezca que le llueve dinero del cielo y, generoso (le encanta cuidar de los otros), colmará de bienes y comodidades a su adorada y refinada Cabra. Pero no solo eso, el cerdo bonachón y de gran corazón dejará a la cabra ser como es, soñadora, artista, refinada, sociable; no la criticará jamás, dejándole espacio suficiente para que la pizpireta cabra pueda correr y trotar a su gusto por montañas y prados. La sensible Cabra, por su parte, compartirá con el Cerdo sus bellos sueños y llenará su vida de dulzura, sofisticación y belleza.

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