HABITAR DOS MUNDOS
HABITAR DOS MUNDOS Habitar dos mundos a la vez: ese es nuestro mayor desafío y, al mismo tiempo, nuestra prueba de fuego. Por un lado, la exigencia del día a día: el trabajo, las rutinas, la supervivencia en el plano material. Por otro, esa sed profunda del espíritu que busca conectar con algo eterno, con esa dimensión donde reside la verdadera información de nuestra existencia. No tienes que renunciar a tu vida para ser espiritual, ni tienes que apagar tu espíritu para sobrevivir en el mundo. El verdadero trabajo personal consiste en mantener esa conexión viva durante la vida entera. Que tu cuerpo esté en la oficina, pero que tu consciencia no pierda el contacto con su esencia profunda. En mis sesiones de acompañamiento simbólico, trabajamos exactamente esto: cómo integrar los mensajes de tu alma en tu realidad cotidiana para que, finalmente, todo cobre sentido.

