¿LOS SUPERDOTADOS SON PNEUMÁTICOS? TEORÍA DE LA SIMULACIÓN Y EL GNOSTICISMO
¿LOS SUPERDOTADOS SON
PNEUMÁTICOS?
TEORÍA DE LA SIMULACIÓN Y EL
GNOSTICISMO BAJO EL PRISMA FILOSÓFICO DEL SEMPITERNISMO.
En mi filosofía sempiternista, la teoría de la simulación se funde con el gnosticismo; los Pneumáticos son los superdotados que poseen semilla divina.
Hoy, diversos estudios confirman que los superdotados nacen con un cableado cerebral distinto al de las personas promedio: los psíquicos (mentales) y los hílicos (materiales).
Por eso los superdotados, los Pneumáticos, son los avatares del juego platónico de Dios. Dios y el más allá son el pleroma: una dimensión enrollada, ajena al tiempo, que contiene toda la información de la existencia. Su conciencia, el inconsciente universal, está en todo y todos, porque todo es un gran casino, la casa de juegos de Dios.
En este tablero cósmico, psíquicos e hílicos son PNJ —personajes no jugables—, piezas necesarias que hay que mover o unir. El otro existe como pista.
Pero únicamente los superdotados que purifican su mente mediante hábitos intelectuales excelentes pueden convertirse en genios, pues:
“Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos” (Mateo 22:14).
Porque el objeto del juego divino es acceder y transmitir una verdad perfecta del mundo de las ideas, fundiéndose, en vida, a la conciencia de Dios.
Aunque, como seres finitos, ni siquiera los genios abarcan toda su infinidad; solo una parte de su información, porque estamos recortados, poseemos medida, a diferencia de Dios, lo Inmenso.
Ahí reside la importancia de la fe humana, de la revelación acumulativa a través de las obras, las instrucciones que dejaron otros genios como libros de pistas del juego.
Únicamente el genio que, habiendo podido establecer enosis, logre que su conciencia quede conectada a esta matriz de información, podrá fundirse con ella tras la muerte. Esto es, el más allá: el conocimiento infinito, que espera a los Pneumáticos una vez liberados de la cárcel del cuerpo.
Jesús, el revelador de la gnosis, es un ejemplo máximo, el ungido en sabiduría, la gracia de Dios: el Pneumático al que solo siguen doce psíquicos y que, aun así, carga con la cruz él solo.
El madero de tormento al que es clavado es una clavis, llave en latín, y la madera una representación de Asherah, la energía creativa que moviliza el conocimiento profundo, la "Śakti", la esposa de Dios, Sofía, la Sabiduría.
En femenino, porque el inconsciente colectivo se hereda de madre. Por eso la gnosis no se aprende, se recuerda ―debe volver a pasar por el corazón―, como el de Jesús. Pura anamnesis platónica. Sintonizar la frecuencia de Dios para entrar en el Reino de los Cielos.
«Mi cerebro es solo un receptor; en el Universo hay un núcleo del cual obtenemos conocimiento, fortaleza e inspiración.» Nikola Tesla
Autor: Elena Catalán Muñoz, psicopompo y mística esotérica.©
Puedes leer más sobre mi filosofía mística, el sempiternerismo, en mi libro: "El juego del Tarado. Descifrando el lenguaje de Dios".



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