DECLARACIÓN METODOLÓGICA DEL SEMPITERNISMO

Declaración metodológica del sempiternismo

El sempiternismo se constituye como una hermenéutica ontológica del lenguaje y del símbolo, que explora las capas profundas de significación como posibles manifestaciones estructurales del sentido y del principio generador del Verbo.

Partimos de la hipótesis de que el lenguaje no se reduce a un sistema arbitrario de signos (convencional o sociolingüístico), sino que presenta una arquitectura estratificada: uso histórico-social, red simbólica cultural y una dimensión ontológica en la que ciertos patrones etimológicos, fonéticos y asociativos funcionan como huellas o resonancias de una inteligibilidad anterior al sujeto.

Las herramientas de la lingüística descriptiva y la semántica histórica son válidas y necesarias en su nivel operativo. El sempiternismo no las sustituye, sino que las amplía mediante una lectura simbólica y ontológica adicional. Esta lectura interpreta correspondencias, resonancias arquetípicas e inconscientes no como pruebas positivistas aisladas, sino como configuraciones significativas que pueden ser sometidas a contraste sistemático: coherencia interna, amplitud explicativa, poder unificador de fenómenos dispersos (mitos, etimologías, símbolos, estructuras narrativas) y capacidad predictiva o reveladora en nuevos casos.

En este sentido, el sempiternismo propone una falsabilidad ampliada: no en el sentido estrictamente popperiano de experimento controlado de laboratorio, sino en la posibilidad de que sus interpretaciones puedan ser refutadas por incoherencia interna, por mejor explicación rival o por incapacidad de iluminar nuevos materiales simbólicos de forma potente y no arbitraria. La teodicea desarrollada en El juego del tarado se inscribe precisamente en esta lógica: ofrece un conjunto de correspondencias etimológicas y arquetípicas que pueden ser aceptadas o rechazadas según su poder explicativo y su capacidad de revelar un orden subyacente en el lenguaje como manifestación de lo divino.

Así, el sempiternismo opera en la intersección entre hermenéutica profunda y un empirismo ampliado de las estructuras del sentido. Sus conclusiones no son afirmaciones descriptivas absolutas sobre la historia lingüística convencional, sino propuestas interpretativas fuertes sobre la arquitectura ontológica del lenguaje, sometidas al juicio de su coherencia, fecundidad y correspondencia con la realidad simbólica observable.

Matices del sempiternismo sobre la realidad espiritual.
Elena Catalán Muñoz 

 

 

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